Liebre
18 enero, 2021

Bonos CER para cubrirse de la inflación


En Liebre Capital vemos que los papeles que ajustan por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), tuvieron mucho protagonismo en el 2020.

Este tipo de bonos representan una buena alternativa para cubrirse de la inflación, debido a que pagan una prima sobre la variación de precios (que publica el INDEC) más una tasa de interés fija adicional.

Si bien aún no se vio un espiral inflacionario, porque la actividad económica está paralizada por la situación de contagios por el coronavirus, en Liebre Capital creemos que a medida que comience a reactivarse la economía, es probable que los precios tiendan a subir; teniendo en cuenta que las expectativas de mercado (REM) espera una inflación de un 49% para este año y 40% para el año que viene.

El riesgo que tienen los bonos CER es que se profundicen los controles de precios, como los llamados Precios Cuidados o el congelamiento de las tarifas de servicios públicos, debido a que el índice CER se calcula en base al Indice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el INDEC, instituto que mide la inflación.

Los bonos CER que rinden negativo son los más cortos que tienen vencimiento este año, en el 2021, pero aún así protegen el dinero de la inflación. Mientras que los que otorgan una tasa positiva por arriba de la inflación son los de largo plazo.

Ejemplos de bonos CER a largo plazo son los que tienen un vencimiento en el 2022, con una tasa del 2% o los que aquellos más lejanos en el tiempo, que pueden pagar hasta un 10% de rendimiento. Pero se recuerda que mientras más lejano es el vencimiento, mayor es el riesgo que se asume.

Desde Liebre Capital vemos que de finales de octubre a la fecha, los bonos que ajustan por CER vienen siendo las estrellas del mercado en moneda local y sus perspectivas continúan siendo favorables. Pero hay que tener en cuenta que ante la mayor demanda de estos bonos, sus precios suben y las tasas tienden a caer.

Para inversores con un perfil más agresivo, desde Liebre Capital vemos como buena opción el bono que vence en 2026, que rinde 8%, aunque no sea para quedarse hasta el final del vencimiento y seguramente se vea favorecido si se vende en la mitad del camino.